Fe
Lo que una frase de fe no alcanza a decir
Reflexión editorial a partir de las conversaciones del autor. Propuesta para revisión; no es una cita literal ni un nuevo hecho autobiográfico.
Hay momentos en los que una persona necesita hablar de una pérdida y recibe una frase religiosa. La frase puede ser sincera; aun así, quizá no alcanza a escuchar lo que esa persona estaba contando.
En la historia de mi padre, la fe estuvo junto a la espera del hospital. Hablar de ella tiene sentido cuando conserva esa experiencia concreta: el tiempo, el cuidado, el deseo de un milagro o de paz.
Quiero dejar espacio para Dios sin usar su nombre para cerrar las preguntas de alguien más. También quiero que un lector que no cree pueda acercarse al relato y reconocer lo que hay de humano en él.
Esta reflexión propone una conversación: cómo expresar la esperanza y seguir escuchando cuando no tenemos una explicación para el dolor.